El Provencio
En esto del turismo hay lugares que de entrada lo tienen muy fácil, y hay otros que no. Pero aunque las cartas sean buenas, luego hay que saber jugarlas en la ardua partida de la comercialización turística, y ahí no solamente cuentan los naipes de salida, sino la pericia y la perseverancia. Es por ello que en el pintoresco catálogo de los destinos turísticos a veces sorprenden éxitos de jugador resabiado y paciente con cartas no tan buenas. En estos bretes brega de un tiempo a esta parte la localidad manchega de El Provencio, que ha comenzado a moverse y se está moviendo bastante bien. Si continúa así, y los entusiasmos no se enfrían y los cambios de legislatura no lo impiden, es muy posible que en los próximos años consolide un producto turístico no muy extenso, pero variado y serio. Esto, en el entorno de Belmonte, San Clemente y Alarcón, no es decir poco. Nada de esto elucubraba yo todavía cuando caí el pasado sábado por allí con pretensiones turísticas. Por E...