Teruel
Teruel es un destino que las agencias de viaje combinan muy a menudo con Cuenca, así que no viene mal una visita de inspección de vez en cuando, para ver lo que ha cambiado desde la última vez y saludar a algún que otro elemento. Se mueve bien Teruel en comercialización y promoción turística. Dirán ellos que se puede hacer mejor, pero desde luego lucen más que Cuenca, y con esto no me importaría meterme en una buena y constructiva polémica. Con lo de la Ciudad del Amor la han clavado bien, y bien que me alegro. Y por supuesto la maravilla del mudéjar turolense. Y algo en lo que también nos sacan ventaja: en calidez y atención al viajero. Las imágenes son de hace unos días, de camino al Maestrazgo. Falta alguna foto de interior, sin ir más lejos del artesonado de la Catedral, joya suprema del arte mudéjar. Para huir del tópico, voy a intentar evitar a los Amantes, al Dinópolis y hasta al Torico, bien que me pese. No sé yo si podré. Torre del Salvador. Desaparecid...