El retablo de Santa María de Alarcón
Un rápido vistazo a una maravillosa obra de arte y a uno de los mejores retablos de la provincia de Cuenca, en la iglesia de Santa María de la villa de Alarcón. Santa María es un magnífico templo columnario de cuatro fustes. Aunque no se conservan fechas exactas, la horquilla más probable para su construcción son los años de 1530 a 1560. Las trazas con seguridad las hizo Pedro de Alviz, maestro de obras vizcaíno, que trabajo por tierras de Cuenca entre 1524 y 1545, año de su muerte. Fue uno de los más prolíficos y reputados en su oficio en el obispado conquense, autor de obras como el convento de San Pablo en Cuenca, la cabecera de San Nicolás de Priego o la preciosa parroquial de Garcinarro, que no llegó a terminar. Los diseños de Santa María de Alarcón aún se los debían a su muerte, y tuvo que entregarlos muchos años antes, a tenor de la cronología de la iglesia. Es más dudoso que Alviz interviniese directamente en las obras, pese a su amplio círculo de colaboradores. Sa...